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jueves, 24 de septiembre de 2015

Por una enseñanza coeducativa (II): Las familias

Para conseguir la formación integral de los alumnos, la colaboración e implicación de las familias ha de ser constante,ya que permitirá ampliar nuestro espacio de acción, debate y análisis crítico. Por tanto, y teniendo en cuenta la entrada anterior, surge la necesidad de recordar que todo planteamiento coeducativo realizado por el profesor debe contar con el respaldo de la comunidad educativa.
Las familias constituyen el primer agente de socialización, y son transmisores naturales de conductas y valores que influirán de forma determinante en el salto de los alumnos de la escuela a otros ámbitos. 

Además de su implicación en el proceso educativo para que éste sea igualitario, los padres han de actuar en casa contribuyendo a una igualdad de oportunidades efectiva teniendo en cuenta lo siguiente: 
- No reproducir roles sexistas, por ejemplo en el reparto de las tareas domésticas.
- Defender en todo momento la intolerancia hacia la violencia de género.
- Apoyar las opciones elegidas por los hijos en cuanto a las materias e itinerarios que escogen, así como hacia sus estudios superiores sin sesgo por sexo.
- Fomentar el respeto a la diferencia y el dialogo como vía para resolver conflictos.
- Trabajar en el plano afectivo para eliminar estereotipos o modelos sexistas, tanto en el ámbito doméstico como en otros como el ocio o el deporte (romper con la idea de niñas frágiles y delicadas y niños fuertes y agresivos a la hora de escoger una actividad física). 

Como ejemplo de buenas prácticas de la comunidad educativa resulta interesante investigar sobre la labor de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnado

Por una enseñanza coeducativa (I) ¿Qué podemos hacer los docentes?

Para entender la importancia actual del modelo de enseñanza coeducativa, debemos tener siempre presente que el contexto escolar en el que nos movemos está ligado al contexto social al que se incorporarán nuestros alumnos en su madurez. Así pues, la escuela coeducativa parte de la relevancia de las diferencias tanto sociales como sexuales entre grupos por razón de género, incorporando la diversidad de género como diversidad cultural. 

Ya no se trata de considerar al centro educativo y a nuestra materia como un terreno neutro, ya que en muchos casos las enseñanzas impartidas y su modelo de transmisión están construidos desde presupuestos masculinos que dejan de lado la diversidad cultural y los valores que ésta conlleva. La verdadera meta ha de ser modernizar y adaptar ese proceso educativo a las demandas de la sociedad, contribuyendo a una igualdad efectiva en todos los ámbitos. 
Es así que en nuestras clases debemos buscar la eliminación de estereotipos entre sexos superando las desigualdades sociales y las jerarquías culturales entre alumnos y alumnas. A continuación propongo algunas ideas o pautas que pueden resultar beneficiosas en la materia de Educación Física:

- Emplear estrategias que posibiliten el uso equitativo del espacio entre alumnos y alumnas durante la sesión,asignando espacios mediante materiales, incentivando el uso de los espacios centrales, etc. 
-Presentar tareas que no favorezcan especialmente a un sexo u otro, animándoles a hacer ellos mismos grupos mixtos. 
- Controlar en todo momento el lenguaje utilizado para las explicaciones y ejemplos que damos.
- Valorar por igual cualidades como la cooperación, ritmo o flexibilidad y otras como la fuerza o velocidad.
- Realizar actividades de feedback, como puede ser filmar en vídeo la clase y observarla posteriormente para detectar comportamientos y actitudes en las que se debe incidir para evitar discriminaciones que muchas veces se producen de manera inconsciente o involuntaria.
- Nunca evaluar en base a comparaciones entre alumnos.

Para las etapas de Infantil y Primaria, recomiendo visitar los siguientes blogs, que tratan de manera especializada los temas de coeducación e igualdad de género :

martes, 22 de septiembre de 2015

Empezamos reflexionando...¿Las escuelas matan la creatividad?

No podía estrenar este Blog de otra manera que reflexionando sobre el concepto de Educación. 

EDUCACIÓN, esa palabra que suscita gran interés en todos los estratos de población, nada más y nada menos porque es responsable, por así decirlo, del futuro de la humanidad. Se llegará a ese futuro de una manera o de otra, en unas condiciones u otras, dependiendo de cómo sea la  Educación dada a quienes formarán el contexto de la sociedad venidera.
Quizás las palabras de Ken Robinson nos ayuden a identificar uno de los factores que está fallando en la formación de nuestros alumnos. Merece la pena analizarlo hasta el final. 


La cuestión que planteo es: ¿Lo estamos haciendo bien? ¿Estamos creando una buena base en los niños que formarán ese futuro? Desgraciadamente, en acuerdo con lo manifestado por el señor Robinson en su conferencia, creo que no. Como bien indica este académico desperdiciamos talentos y habilidades de los niños. Habilidades que tienen en realidad un gran valor, y que constituyen un requisito imprescindible para que ese niño o niña adquiera la casi utópica “Educación integral” que tan a menudo se menciona actualmente.
Por ello, el autor reivindica la necesidad de crear un sistema educativo diferente que le otorgue a la creatividad el lugar que se merece.  Personalmente creo que algo tan global como la Creatividad debería situarse en un eslabón superior, ya que configura una base común para que todas las materias consideradas como imprescindibles se desarrollen de manera óptima. Por tanto, quizás deberíamos darle a la creatividad la función de “asignatura raíz” de la cual emanen el resto de aprendizajes tradicionales.
Si esto se consiguiese se evitaría además el miedo a equivocarse del que también se habla en el vídeo: ese pánico que tenemos los adultos a fracasar, que lo único que produce es evitar que avancemos como seres racionales. No hacer algo por miedo a errar implica no crear nada, no dar posibilidad a ninguna nueva cosa. En este sentido, la originalidad quedaría relegada a los niños, esos seres con la suerte de no tener aún sentido del ridículo, capaces de hacer cosas realmente fascinantes que sorprenden a padres y profesores.
Por lo tanto, resulta evidente que a medida que crecemos nos volvemos menos creativos, y que al educarnos/escolarizarnos disminuye la creatividad. Parece hasta contradictorio.
Esto ocurre en todo el mundo, ya que, como señala Ken Robinson, todos los centros educativos tienen la misma jerarquía de materias. Con pequeños matices, pero sustancialmente iguales. No es posible encontrar ningún colegio en el que se priorice la Danza ante las Matemáticas, lo que hace que personas increíblemente inteligentes, y habilidosas en ciertas áreas, crean que no lo son por no estar reconocida  su especialidad en el ámbito académico. Al respecto, me gustaría remarcar la idea que expone Robinson de que hay personas que necesitan moverse para pensar, a las cuales muchas veces no se les da el reconocimiento que merecen o incluso se les desprecia socialmente. 

A la vista está que es el momento de movernos para pensar y de poner en marcha la creatividad e imaginación en las mentes de los niños a través de nuestra acción docente. Y qué mejor que la asignatura de Educación Física para poner lo mencionado en práctica. 
¡Empezamos!